Envolventes

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Para conseguir la certificación Passivhaus es necesario cumplir cinco requisitos básicos: superaislamiento térmico, eliminación de puentes térmicos, carpinterías de altas prestaciones, hermeticidad al paso del aire muy elevada, y ventilación mecánica con recuperación de calor y frío.

Los cuatro primeros de estos requisitos tienen que ver con las envolventes.

Superaislamiento térmico

El edificio debe tener un gran aislamiento en todo su perímetro. De tal manera que, si se seccionara en horizontal o vertical por cualquier parte de la fachada perimetral, se debería tener una línea de aislamiento sin discontinuidades, como un termo.

Eliminación de puentes térmicos

Los puentes térmicos son zonas de los elementos constructivos donde se produce una variación de su uniformidad, y actúan como sumideros energéticos por los que se escapa la energía. Al eliminarlos, las pérdidas energéticas por la envolvente se reducen al mínimo.

Carpinterías de altas prestaciones

Las ventanas son los puntos más débiles energéticamente de las envolventes. Para evitar la pérdida de energía a través de marcos y vidrios debe cuidarse mucho su calidad.

Hermeticidad

Al hablar de hermeticidad al paso de aire nos referimos a la ausencia de infiltraciones de aire. En invierno, hay que evitar que el flujo de aire caliente salga del edificio; en verano, por el contrario, hay que evitar que entre. Una hermeticidad elevada es fundamental para un edificio de muy bajo consumo energético. No sólo por el ahorro energético que conlleva, sino porque también elimina el riesgo de las condensaciones producidas por la convección cuando el aire atraviesa la envolvente térmica por las juntas constructivas del edificio.